Porque desde que la escuché me partió la cabeza... Una banda de la hostia!! ;)
"Quiero quererte tanto, tanto
Que te espanto..."
Cuando ya no hay vuelta atrás.. Sólo queda aceptar la realidad.. o volverla a crear... (*)
jueves, 27 de enero de 2011
viernes, 14 de enero de 2011
Personalmente - Las Pelotas.
Porque me estuvo dando vueltas toda la semana este tema, me despertaba con esta canción, como si entrara por la ventana y quisiera decirme algo, o capaz eran sólo mis paranoias! =S
Igual la pensé, la giré mil veces en mi cabeza ... y creo que, en realidad, había algo que se me estaba pasando!
Espero que quien quiera que lo vea pueda sentir un poco de lo que a mí me hacía sentir...
Igual la pensé, la giré mil veces en mi cabeza ... y creo que, en realidad, había algo que se me estaba pasando!
Espero que quien quiera que lo vea pueda sentir un poco de lo que a mí me hacía sentir...
viernes, 7 de enero de 2011
Mar.
En una isla perdida
la princesa dormida
dormita a mis pies,
como una sirena
se acuesta en la arena
y muere en su red;
como aquel pez
que se ahoga en su mar,
implorando piedad
al poeta viajero
que encierra deseos
de nunca volver,
al cielo creer
grandezas,
reales tristezas,
de algún héroe olvidado
guardado bajo candado
en algún cofre coral,
dulces espinas
de un viejo rosal
que en mi alma oxidada
nunca se dejan clavar
y aún así,
nunca dejarán de sangrar.
lunes, 3 de enero de 2011
Confesión.
Y tal vez él descreyó, con justa razón, todas mis confesiones.
Se que nunca iba a poder entender por qué había hecho todo lo que hice.
Tal vez había sido el miedo de no poder hacer nada, o la inercia de una situación que iba, fluía más allá de mis manos, que se escurría como agua y que ya no podía volver atrás.
A veces uno no comprende o no tiene conciencia de cuan lejos se puede llegar, hasta que llega el momento de averiguarlo.
Entonces esa arma se disparó y sentí correr sobre mí la cuenta regresiva del final, la que anuncia que ya nada sería igual y las consecuencias me empezaron a pesar.
Ya nunca más volví a dormir, ni esa noche ni las siguientes porque esa noche ya no fue noche, y el día ya no era día. Mi mundo ya no era mío. A pesar que ya no cargaba yo sola con esa confesión, esa piedra se había multiplicado por mil y poco a poco empezaba a quebrar la cordura de mi ser.
En sueños convertidos en pesadillas venía el recuerdo.
Fue así que decidí ya nunca más cerrar mis ojos.
Luego, una mañana fria de esas que hielan los huesos, él apareció frente a mi locura y también me confesó que había disparado de esa misma arma contra mí. Y volví de la angustia y del dolor, volví del rencor.
Esa mañana se creó el sol para mí, esa mañana se inventaron los colores, la música y la lluvia.
Y pude cerrar mis ojos para poder mirar mejor.
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