Sin Retorno!
Cuando ya no hay vuelta atrás.. Sólo queda aceptar la realidad.. o volverla a crear... (*)
jueves, 24 de noviembre de 2016
Hoy
Odio ser todo esto en lo que me convertí. Que la frustración se alimente cada día de mis esperanzas. Ya descubrí todo lo que no voy a ser.
Debería contentarme con esa felicidad ingrata que sabemos que no va a durar, que es demasiado para una persona como nosotros.
Hoy habla a través la decepción y la resignación, un camino de sueños rotos como cristales que alguna vez fueron parte de la mejor copa.
Hoy no soy nada de lo que fui. Hoy no estás y nada tiene sentido. Tantas otras veces necesite de tus brazos para refugiarme y hoy solo puedo beber mis lágrimas...
Una vez más, quiero volar lejos de acá, de esta tristeza que me ata, de vos y de nosotros que ya no somos ni seremos nada.
Hoy, hoy, hoy que suena a ayer.
Ya no quiero esto, necesito volar, una vez más... porque ya no hay razones para quedarme.
Porque aunque sea demasiado tarde, aún hay tiempo.
Siempre lo habrá.
martes, 20 de octubre de 2015
Regreso a casa
Flash de estar acá de nuevo. Cuatro años de distancia y miles de horas de ausencia.
¿¿Cómo remediar esta mierda??
No te das cuenta de todo lo que te puede pasar en 48 meses hasta que mirás en retrospectiva.
Mucho perdí, poco gané. Mierda que perdí. Personas que entraron y salieron de mi vida como en puertas giratorias kármicas. Seres que creía que estarían ahí por siempre.
Nada dura tanto. Hasta las anclas en el fondo del mar se oxidan y se pierden. Vendo melancolía y nostalgia al por mayor.
Miro de nuevo, no me la creo. Cierro los ojos y me dejo ser, los dejo pasar delante de mi... como una última despedida. De todo lo que no fue y nunca va a ser. Gracias por intentarlo, gracias por liberarme y dejarme volar en paz. Con una sonrisa a medias digo gracias por dejarme tu mirada en el alma y la angustia de verte partir de repente.
Odio las mañanas. Odio los jueves. Porque me recuerdan a esa fucking desesperación de no poder detenerlos. De mirar esas ausencias y gritarles: ¡NO! Todavía no... No puedo, no quiero.
Otra vez la angustia en la garganta y otra vez esa misma desesperación. Ahora ya más diluida, casi desteñida por cientos de soles tristes. Dejo que fluya ese río de lágrimas que ya parecía extinto.
Ahora sonrío y agradezco que aún vivan en mí tantos recuerdos hermosos, de personas hermosas que pasaron por mi camino. Nunca por casualidad.
Esas pisadas como semillas han florecido en mi alma.
Ya no puedo verlas ni tocarlas pero siempre puedo oler su perfume en una tarde de verano o en la lluvia de abril. Entre las ciruelas y las fresias. En una sonrisa sincera o en una mirada cómplice.
Ahí están. Sonriendo conmigo, livianos como el viento pero firmes a mi lado. Fuertes, eternos.
Siempre a mi lado, viviendo.
¿¿Cómo remediar esta mierda??
No te das cuenta de todo lo que te puede pasar en 48 meses hasta que mirás en retrospectiva.
Mucho perdí, poco gané. Mierda que perdí. Personas que entraron y salieron de mi vida como en puertas giratorias kármicas. Seres que creía que estarían ahí por siempre.
Nada dura tanto. Hasta las anclas en el fondo del mar se oxidan y se pierden. Vendo melancolía y nostalgia al por mayor.
Miro de nuevo, no me la creo. Cierro los ojos y me dejo ser, los dejo pasar delante de mi... como una última despedida. De todo lo que no fue y nunca va a ser. Gracias por intentarlo, gracias por liberarme y dejarme volar en paz. Con una sonrisa a medias digo gracias por dejarme tu mirada en el alma y la angustia de verte partir de repente.
Odio las mañanas. Odio los jueves. Porque me recuerdan a esa fucking desesperación de no poder detenerlos. De mirar esas ausencias y gritarles: ¡NO! Todavía no... No puedo, no quiero.
Otra vez la angustia en la garganta y otra vez esa misma desesperación. Ahora ya más diluida, casi desteñida por cientos de soles tristes. Dejo que fluya ese río de lágrimas que ya parecía extinto.
Ahora sonrío y agradezco que aún vivan en mí tantos recuerdos hermosos, de personas hermosas que pasaron por mi camino. Nunca por casualidad.
Esas pisadas como semillas han florecido en mi alma.
Ya no puedo verlas ni tocarlas pero siempre puedo oler su perfume en una tarde de verano o en la lluvia de abril. Entre las ciruelas y las fresias. En una sonrisa sincera o en una mirada cómplice.
Ahí están. Sonriendo conmigo, livianos como el viento pero firmes a mi lado. Fuertes, eternos.
Siempre a mi lado, viviendo.
jueves, 27 de enero de 2011
DE BUEYES - De Una Pasion
Porque desde que la escuché me partió la cabeza... Una banda de la hostia!! ;)
"Quiero quererte tanto, tanto
Que te espanto..."
"Quiero quererte tanto, tanto
Que te espanto..."
viernes, 14 de enero de 2011
Personalmente - Las Pelotas.
Porque me estuvo dando vueltas toda la semana este tema, me despertaba con esta canción, como si entrara por la ventana y quisiera decirme algo, o capaz eran sólo mis paranoias! =S
Igual la pensé, la giré mil veces en mi cabeza ... y creo que, en realidad, había algo que se me estaba pasando!
Espero que quien quiera que lo vea pueda sentir un poco de lo que a mí me hacía sentir...
Igual la pensé, la giré mil veces en mi cabeza ... y creo que, en realidad, había algo que se me estaba pasando!
Espero que quien quiera que lo vea pueda sentir un poco de lo que a mí me hacía sentir...
viernes, 7 de enero de 2011
Mar.
En una isla perdida
la princesa dormida
dormita a mis pies,
como una sirena
se acuesta en la arena
y muere en su red;
como aquel pez
que se ahoga en su mar,
implorando piedad
al poeta viajero
que encierra deseos
de nunca volver,
al cielo creer
grandezas,
reales tristezas,
de algún héroe olvidado
guardado bajo candado
en algún cofre coral,
dulces espinas
de un viejo rosal
que en mi alma oxidada
nunca se dejan clavar
y aún así,
nunca dejarán de sangrar.
lunes, 3 de enero de 2011
Confesión.
Y tal vez él descreyó, con justa razón, todas mis confesiones.
Se que nunca iba a poder entender por qué había hecho todo lo que hice.
Tal vez había sido el miedo de no poder hacer nada, o la inercia de una situación que iba, fluía más allá de mis manos, que se escurría como agua y que ya no podía volver atrás.
A veces uno no comprende o no tiene conciencia de cuan lejos se puede llegar, hasta que llega el momento de averiguarlo.
Entonces esa arma se disparó y sentí correr sobre mí la cuenta regresiva del final, la que anuncia que ya nada sería igual y las consecuencias me empezaron a pesar.
Ya nunca más volví a dormir, ni esa noche ni las siguientes porque esa noche ya no fue noche, y el día ya no era día. Mi mundo ya no era mío. A pesar que ya no cargaba yo sola con esa confesión, esa piedra se había multiplicado por mil y poco a poco empezaba a quebrar la cordura de mi ser.
En sueños convertidos en pesadillas venía el recuerdo.
Fue así que decidí ya nunca más cerrar mis ojos.
Luego, una mañana fria de esas que hielan los huesos, él apareció frente a mi locura y también me confesó que había disparado de esa misma arma contra mí. Y volví de la angustia y del dolor, volví del rencor.
Esa mañana se creó el sol para mí, esa mañana se inventaron los colores, la música y la lluvia.
Y pude cerrar mis ojos para poder mirar mejor.
martes, 7 de diciembre de 2010
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